Entre bambalinas

Desde el mes de junio se encuentra de nuevo expuesto en el Museo muerciélago (Pteropus sp), que ha sido restaurado.

Se ha llevado a cabo la restauración del murciélago que se encontraba muy deteriorado. Esta labor ha sido realizada dña. Katarzyna Zych y dña. Iraima Mesa Lugo, Conservadoras-restauradoras, contratadas para tal fin.
Según el informe emitido por el taller de restauración, el murciélago presentaba suciedad generalizada, debido a la acumulación de polvo, y algunas manchas puntuales de adhesivo y pintura.
Las alas estaban rasgadas por muchos puntos y había pérdida de fragmentos.
Los alambres de la estructura interna se habían oxidado en algunas zonas, ocasionando pequeñas fracturas en las patas.
Para su restauración, la primera acción realizada consistió en la limpieza superficial con brocha suave y por microaspiración.
Uno de los primeros pasos para la consolidación fue eliminar el óxido de los elementos metálicos de la estructura de refuerzo del murciélago.
Para reforzar las zonas rotas de las alas, se intervino por la parte trasera del animal. Se empleó para ello papel japonés y almidón de trigo como adhesivo.
La reintegración volumétrica de las zonas perdidas de las extremidades se realizó con pulpa de papel y Konnyaku, un adhesivo japonés de origen vegetal.
Se eliminaron los clavos oxidados presentes en las extremidades superiores, y se rellenaron los agujeros ocasionados por el antiguo sistema de montaje con pulpa de papel japonés.
Se repararon varias zonas del cuerpo, en las que la piel se había rasgado y por donde salían pequeños fragmentos del relleno. Se aplicó pulpa de papel con almidón en una amplia grieta en el cuello y en dos pequeñas en los costados del animal.
Las reparaciones de papel japonés se reintegraron con acuarela. Algunas zonas dañadas de las alas, que habían perdido capas superficiales y se habían quedado casi transparentes, se reintegraron con lápiz acuarelable.
Conservación preventiva.
Como medida de protección, se realizó un soporte secundario que hará más segura la manipulación, transporte y exposición de la pieza. Se empleó una plancha de policarbonato con un pie de cartón pluma. El conjunto se forró con una tela marrón que no desentona con el color del murciélago.

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